OTRA VEZ CON EL TEMA CELTAS

Fiestas Celtas
Los
celtas, como todos los pueblos antiguos, acompañaron los ritmos
estacionales con las exuberancias de la fiesta. En su cuatro fiestas, la
de Samhain, Beltayne, Ymbolc, y Lugnasad, el hombre celta se abría a
los poderes de la fertilidad, la purificación, el contacto con el mundo
invisible de los muertos y la veneración del dios Lug.
El
calendario druida estaba basado en las fases de la luna, por lo que
cada mes contaba con una mitad positiva, luminosa y ascendiente, que
correspondía a la luna en cuarto creciente y llena, mientras que la
mitad oscura, decadente y negativa se correspondía con las fases de luna
menguante y nueva; de la misma forma, durante el período brillante se
llevaban a cabo los conjuros y hechizos de magia blanca, mientras que
las ceremonias secretas de magia negra tenían lugar en las fases
oscuras.
Cada
uno de los meses del año, 12 en total, tenía asignada una letra del
alfabeto Ogham, y estaba consagrado a un árbol o planta determinada, a
la cual se veneraba durante este lapso. También conocían la duración y
división del año solar, es decir el tiempo que tarda la tierra en
recorrer su órbita alrededor del sol, y lo aplicaban para recomendar a
su pueblo las fechas para la siembra y la cosecha de los distintos
productos agrícolas.Para compensar la diferencia entre el año solar y el
lunar, los druidas establecieron la inserción entre abril y mayo de un
mes extra de 30 noches cada tres años (el registro del tiempo se llevaba
en función de las noches, y no de los días).
Al
igual que meses, los años también contaban con una mitad oscura y una
brillante; la primera de ellas comenzaba inmediatamente después de la
última noche del año, el primero de noviembre, con la fiesta de Samhain
(Samhuyn), de la que proviene la actual festividad de Halloween. Samhain
fue originariamente una festividad de los muertos, celebrada durante la
última noche del año druídico, es decir, la del 31 de octubre,
precedente al Día de Todos los Santos.
Hasta
épocas relativamente recientes, en muchas partes de Europa existía la
creencia -probablemente originada en esta festividad celta- de que en la
noche de Samhain, las brujas y hechiceros efectuaban sus peores
conjuros, y se encendían grandes fuegos para mantener lejos de los
hogares a los espíritus malévolos.
Es
la festividad opuesta a la de Beltayne, ya que en ella se escenifica el
encierro del ganado para el invierno, y se encienden simbólicamente los
fuegos del hogar.
Posteriormente,
a partir del siglo XVll, el cristianismo fue incorporando aportes
propios, y la fiesta de Halloween se transformó en un festejo infantil,
en el que los niños recorren las casas vecinas, disfrazados de duendes, a
solicitar golosinas.
Comentarios
Publicar un comentario